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Día contra el racismo y la xenofobia

Manifiesto de la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía
Cuándo 21/03/2017
de 00:05 a 23:55
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Hoy, día 21 de marzo recordamos con la conmemoración del Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia que hace 67 años la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación pacífica contra las leyes de pases del apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica. Un acto bárbaro que, aunque ya no tiene cabida en sociedades, que como Andalucía nos consideramos diversas, sí que nos tiene que hacer recordar la lacra que supone la discriminación para una sociedad avanzada.

Aunque hoy pongamos encima de la mesa, tal y como propone Naciones Unidas, que todos y todas tenemos los mismos derechos y que los derechos a la igualdad y a la no discriminación son piedras angulares de los derechos humanos, no es así en todas las partes del mundo. Por desgracia, y a diferencia de nuestra tierra, en el mundo la incitación al odio y las prácticas discriminatorias por razones de raza, etnia, religión, nacionalidad, entre otras, están muy extendidas.

En nuestra Comunidad Autónoma siempre hemos tenido clara nuestra apuesta; desde la Junta de Andalucía venimos trabajando por un modelo social en el que nuestra diversidad sea nuestra riqueza. Así lo hemos hecho a lo largo de los siglos y se muestra a día de hoy, no sólo en patrimonio cultural, sino también en nuestra gente en las plazas, colegios y barrios. Una base desde la que hemos querido construir nuestro futuro; no desde la separación, o el tratamiento paternalista de las personas, sino desde la equidad, la garantía efectiva de derechos, y de la gestión de nuestra diversidad, presente y futura, bajo la plena igualdad de derechos y deberes.

Y así lo llevamos haciendo desde 2002, con nuestro primer plan para la Inmigración, un plan que año a año ha construido un modelo andaluz de integración. Desde entonces hasta hoy, esta ha sido la apuesta de los sucesivos gobiernos andaluces: que en Andalucía nunca tengan cabida sucesos deleznables de enfrentamientos entre diferentes y que nuestra región impulse la innovación social, como mecanismo para la creación de una sociedad en la que el racismo, la xenofobia y toda forma de discriminación basada en la diversidad humana no sea una opción válida.

Para ello, no podemos bajar la guardia y continuar los esfuerzos para que la discriminación por motivos racistas o xenófobos nunca tenga cabida; frente a los discursos criminalizadores que se escuchan en otras partes de Europa, Andalucía siempre estará apoyando y promocionando la integración, el diálogo y la diversidad; frente a la negación o restricción de derechos básicos, que propician racismo institucional, siempre estaremos enarbolando la bandera de la vecindad y la igualdad de derechos y deberes; frente a la negación de los derechos de las personas refugiadas, Andalucía quiere –y así lo ha hecho saber nuestra Presidenta- ser tierra de acogida.

El año pasado se ponía el foco en el trabajo que tenemos en el horizonte, administraciones, sociedad civil organizada y ciudadanía, para cumplir con un Programa de Acción creado en la Conferencia de Durban. Este año, Naciones Unidas nos recuerda que debemos trabajar en torno al “sesgo racista y la incitación al odio, en el contexto de la migración”. Un sesgo que va más allá de la utilización de perfiles raciales y étnicos que padecen las personas refugiadas y migrantes en todo el mundo, o de los discursos de incitación al odio por parte de representantes políticos que manipulan la realidad en beneficio propio; Un sesgo que exige de nosotros y nosotras, tal y como se aprobó en la Declaración de Nueva York para las personas refugiadas y las migrantes de septiembre del año pasado, compromisos para tomar medidas para combatir “esas actitudes y comportamientos, especialmente los delitos motivados por prejuicios, el discurso de odio y la violencia racial.”

Nuestro Gobierno ha tomado buena nota de ese compromiso y lo ha hecho propio con el impulso de la Red Anti- Rumores, con la formación a personal de la administración, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y policías municipales en el abordaje de rumores y prejuicios relacionados con personas migradas, interculturalidad, y la prevención de la Xenofobia y el Racismo.

Porque para nuestro Gobierno, el progreso de la humanidad no sólo en mensurable por los avances tecnológicos y dominio sobre la tierra, sino por sus avances éticos, de convivencia, el desarrollo sostenible y la justicia e igualdad entre los pueblos. Un compromiso que nos obliga a todos y totas, como sociedad y como personas, en algo tan elemental como la exigencia en la Igualdad de Derechos y el respeto a la dignidad humana, y nos confronta con actitudes propias de otra época como el Racismo y la Xenofobia.

Pero este compromiso no nos debe hacer olvidar que la rápida evolución de las tecnologías de la información y la comunicación, están propiciando la difusión de un elaborado discurso del odio y la alarma frente a lo diferente, al socaire de simplismos y localismos; invocando falsedades, estos discursos dan como resultado odio, animadversión y violencia.

Por eso queremos estar alerta y crear sinergias entre todos y todas para luchar contra las diferentes manifestaciones de este discurso que usa la etnia, la procedencia geográfica, las creencias religiosas etc. y que provoca Discriminación, exclusión y recelo de nuestros vecinos y vecinas.

En estos momentos, ninguno de nosotros y nosotras podemos ser neutrales, Administraciones, movimientos sociales o los medios y grupos de comunicación no podemos darnos este lujo. Hemos de comprometernos y ser agentes activos en la defensa de los valores y derechos de todas aquellas personas que sufren el racismo y la xenofobia.

Nuestra sociedad nos lo está demandando y es por ello por lo que hoy queremos con este manifiesto hacer un llamamiento a conformar un fuerte y amplio movimiento cívico, que se reafirme en la voluntad de dignificación de las personas y la defensa justa de todos sus derechos fundamentales.

Apostamos por una Andalucía solidaria, feminista, diversa y pluriétnica donde sea posible la convivencia democrática y la diversidad cultural, donde se entienda este encuentro en la diferencia como un enriquecimiento cultural y un bien social y donde se respeten, defiendan y promuevan los Derechos Humanos para todas las personas.

Para construir, en definitiva, la Andalucía del S. XXI